Hay ocasiones en que debo estar en movimiento, no es que tenga o no tenga que estarlo...si no que debo.
Porque quedarse inmóvil llama, la gran parte de las veces, ese sentimiento de hastío.
Los echo de menos, cojo el coche y tiro millas, no los sustituye claro que no, pero me descubre otra yo.
La cámara de fotos va en el otro asiento, en el del copiloto; aunque en qué otro lugar iba a ir, si ella es la única que me acompaña...nos veo como a tres compañeros: el coche, yo y mi cámara.
A veces dejo mi coche a un lado, aparcado y le digo que volveré pronto, sólo un par de fotos y vuelvo; él asiente, qué otra cosa va a hacer.
Como veo que las fotos que hice no valen para nada, desanimada vuelvo al coche, casi corriendo...me sientro segura en mi asiento...no sé. Miro hacia atrás, hago otra foto más, pero es hora de seguir adelante, de no echarle culpa a la cámara que está sucia, que no me responde como yo quiero...no me engaño...soy yo la que no la maneja bien, pero eso es un secreto entre mi coche y yo.

  Hay ocasiones en que casi me olvido de esa sensación...
y de repente...vuelve en una gran oleada...
y casi parece que mi yo malicioso me habla al lado de la oreja y me pregunta que si me pensaba que ya no volvería.
ja' y ahí estoy yo misma regodeándome en esa horrible y familiar sensación.
En parte he encontrado mi lugar, pero siento que me falta algo...creo saber lo que es...pero no sé la manera de conseguirlo...



Esta cosiña fue tirada al contenedor, donde le esperaba la muerte...pero tuvo suerte y una buena gente lo recogió(junto con su hermano que acabó falleciendo dos días después) y ahora en Abros cuidamos de él.
Estaba en 300 o 400gramos y ahora ya pesa 1kg. Y ya se le empiezan a abrir los ojos!

We gotta keep on running til' we see the sun.

Proud of me, that’s the only way I want you to be
Look at me and love what you see
I won’t make it alone, I need something to hold

Tener una idea y ponerla a prueba...total el NO ya lo llevas por delante..y si sale un SÍ, pues mejor!

   Las mentiras apestan, igual que las algas verdes y putrefactas.
Y mientras tanto ella sigue tal cual, creyéndose todo lo que dice, y viviendo en un mundo de fantasía...ya aterrizará.


    Uno nota cuando la gente lo mira.
Es como el calor que despide el asfalto en verano,
como la punta de un atizador en la espalda.
No se necesita oír ni siquiera un solo cuchicheo para
saber que la cosa va de ti.
   Antes solía mirarme en el espejo del baño para
ver qué era lo que ellos tanto miraban.
Quería saber qué era lo que les hacía volver la ca-
beza; qué había en mí que fuera tan increíblemente diferente.
Al principio no lo entendía. Quiero decir que era yo, y ya está.
      Hasta que un día al verme reflejado lo entendí. Miré
mis propios ojos y sentí aversión hacia mí mismo, quiza
tanta como la que ellos sentían.


       Aquel día empecé a creer que ellos tenían razón.
   


                    Jodi Picoult  "Diecinueve minutos"

       

         Cuando no encajas, te vuelves sobrehumano. 
Puedes sentir los ojos de todos los demás clavados en ti,
como el velcro. 
Eres capaz de oír una murmuración sobre ti a un kilómetro de distancia.
Eres capaz de desaparecer, aun cuando parezca
que sigues ahí.
Eres capaz de gritar, sin que nadie te oiga.
Eres el mutante caído en el barril de ácido, 
el bufón que ya no puede quitarse la máscara,
el hombre biónico que ha perdido todos sus miembros y nada de su corazón.
        Eres esa criatura que una vez fue normal, 
pero que de eso hace tanto tiempo,
que ya no recuerdas cómo era.


                                 Jodi Picoult "19 minutos"